Venia bien, venia contenta, venia llena, nah las bolas.. era una infeliz, pero bueno yo creia que estaba re bien, llena estaba creo, capaz que recien habia comido, no sé. pero no estaba llena espiritualmente, amorosamente, como se diga. Y no voy a hacer una lista de razones, porque es mucho mas simple que eso: estaba enamorada de un pelotudo. Y lo peor, Darling, es que ni siquiera lo estaba. ¿Qué carajo? ¿Por qué te contradecís, Camila? ¡Ni idea! Tengo 17 años ¿qué querés?. Pero yo creia que era amor, yo proyectaba, y posta eh, eso de por los siglos de los siglos, imaginaba esa situación de recibirme de Diseñadora Gráfica, y que esté el ahí, con otra carrera universitaria y un futuro prometedor, al menos económicamente (y robaré la frase “El dinero no da la felicidad, pero prefiero llorar en un Ferrari”), para que compremos una casita con una ventana grande, con un balcón, si tenía terraza joya.. y tener hijitos, que tengan su naricita, (mis cachas no por favor), imaginaba yo entrando de la manito con mi viejo en la iglesia, re linda, re delicada, y mirando al frente y que el me espere, y toda la huevada de “prometo amarte y respetarte”. Cuántas veces habré dicho mi nombre completo con su apellido atrás, ¿qué al pedo no?. Esa sarta de boludeces que hace una mujer dramática cuando está al pedo. Ahí está, lo dije. “Cuando está al pedo”, no dije enamorada. ¿Estaba enamorada?. Realmente quiero recibirme, casarme y formar una familia, eso creo, pero falta mucho.. ahora quiero domingos abrazada a alguien, que me arranque la flor de acá a la vuelta, esa color rosa que siempre me llamó la atención y me la de, alguien que me de seguridad, alguien que prometa y cumpla, alguien que me llene, alguien que me llame, alguien que me cumpla mis caprichitos de pendeja. Quiero dar muchos besos, quiero recibir muchas caricias, quiero a alguien que le guste tocarme el pelo, a alguien que me ame incluso cuando estoy dormida y babeo, a alguien que le siga pareciendo sexy aunque así no me sienta, alguien que me saque las putas inseguridades que tengo. Alguien que me sorprenda más que lo que yo lo sorprendo a él. Y diciendo esto estoy notando que de eso estaba enamorada.. de lo que esperaba que sea, y nunca fue. No estaba enamorada de tener que revisarle los mensajes para ver si me engañaba. No estaba enamorada de noches pensando que mientras está con los amigos está haciendo cosas que no se suponen. No estaba enamorada de las veces que me cambió por ellos. No estaba enamorada de la poca atención que me daba. No estaba enamorada de esos momentos de vacío después de “hacer el amor”. No estaba enamorada de vivir intentando sorprenderlo con la subliminal idea de que él lo haga por mí, que siempre me llevaba a decepcionarme. No se puede estar enamorada de una persona que miente, y menos de una persona que engaña. Quizás me aferré a él, porque era lo único que conozco, quizás me aferré a el, porque en algún momento me hizo sentir única.. en el momento que más necesitaba una presencia que le arregle la vida, que casualmente era una mierda cuando lo conocí. Y eso hize. Lo saqué del pozo en el que estaba. Y más de una vez caí yo.. pero salimos juntos. Le serví de salvavidas, le serví de motivo para darle bronca a la ex, le serví de incentivo para su vida, esa que de sueños y proyectos no tenía nada más que pretensiones, que muy lejos no iban a llegar. Le serví de compañía, le serví de oído, le serví de cuerpo, le serví de cariño, le serví de entretenimiento. Y realmente le serví, a todo lo que pedía, me dejé manipular más de una vez. Y me justifiqué, me mentí a mi misma. Y yo nunca fui tonta.. veía la verdad ante mis ojos. No soy tonta, pero soy buena. Pero hoy en día puedo decir que sí me comporté como una tonta. Y me arrepiento tanto. Me arrepiento de cada noche que me quedé con él encerrada en mi cuarto en vez de pasar un rato con mi familia, que siempre estuvieron y siempre van a estar. Me arrepiento de cada discusión con mis amigas por culpa de él. Me arrepiento de cada cosa a la que me privé, por estar con él. Porque simplemente él nunca tuvo esos detalles conmigo. Y no solo no los devolvió, creo que hubiese preferido que quede en un punto muerto y terminar esta relación porque era un estúpido. Y nunca me sorprendió en nada, pero en la única cosa que se lució fue en demostrarme que aparte de estúpido era un forro. Esas lágrimas de cocodrilo, (y voy a usar este término aunque no sepa de donde carajo proviene ni cuál es el sentido, pero queda lindo), esas palabras, que hoy en día me las paso por donde se me ocurra, porque no valen nada, eran mentira. Vas a dejar de fracasar el día que entiendas que las palabras no sirven de nada, que se las lleva el viento. Que hay momentos y momentos. Que yo, a mis 17 años, no sé si puedo decir que estuve enamorada de vos. Quizá en unos años encuentre al amor de mi vida, ese que me va a cuidar como vos nunca supiste, y me de cuenta que esto fue una pavada. Y descubra las inmensas diferencias que hay entre un amor adolescente como el mío y un amor más allá de todo. Todavía tengo esa esperanza. Pero sí me la hubiese jugado, a seguir con vos, a darte todo de mí (lo poco que quedaba), a pasar cada día y cada momento de esos lindos que se que me esperan.. a tu lado. Y estoy segura que iba a ser un gran amor. Pero no con vos. No sos la persona que esperé, no sos la persona que creí. Y ahora, el hecho de que me llores, hace que sienta pena por vos. Pero de la buena, si es que así se lo puede decir. Hasta hoy no quería que te sientas solo, como dijiste. Sí, tuviste una vida no muy agraciada, y creo ser la persona más incondicional que tuviste al lado, o que al menos hubiese estado siempre para vos. Hasta hoy hasta llegué a sentirme un poco culpable. Hasta hoy tomé melancolía por los ratos juntos. Hasta hoy pensé en volver en un futuro. Hasta hoy pensaba en no volver con vos, por el simple hecho de que “era una pelotuda”. Pero hoy descubrí que hay más que eso. Y que me sigan llegando detalles de cómo fue que me cagaste, me despiertan un lobo feroz que tiene ganas de patearte y decirte muchas malas palabras. Me ahorro lo de patearte, soy una señorita. Pero hoy no cierro la boca. No vuelvo con vos porque NO ME MERCÉS. No vuelvo con vos porque NO ME AMÁS, TE SENTÍS SOLO. No vuelvo con vos porque YA TUVISTE TU MOMENTO Y LO PERDISTE. No vuelvo con vos porque ME FALTASTE EL RESPETO. No vuelvo con vos porque jugaste con mi AUTOESTIMA. No vuelvo con vos porque sos un MENTIROSO. No vuelvo con vos porque NO ME ELEGISTE ANTE TODO. No vuelvo con vos porque sos un DESAGRADECIDO. No vuelvo con vos porque NUNCA FUISTE LO QUE ESPERABA. No vuelvo con vos, no contás conmigo, no quiero que me dirijas la palabra nunca más en tu vida, porque ME AMO, y sos MUY POCA COSA. Te amé, no te amé, era amor, no era amor, da igual. Al fin y al cabo eso que pasaba, no va a pasar nunca más con vos. Me deseo éxitos, y estoy segura que los voy a tener lejos tuyo. Te deseo “suerte”, eso funciona con gente mediocre como vos.
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